El budismo
Orígenes
El Budismo se origina en la India, 5 siglos antes de la era cristiana. El término hace referencia a Buda, palabra sánscrita que significa “El Iluminado”, “El Despierto”. La Iluminación es la metáfora para ejemplificar el estado de aquel ser que, libre de todo condicionamiento, ha desarrollado en sí el proceso de liberarse.
El Buda de nuestro tiempo, Buda Shakyamuni, manifestó en la India brahmánica todo un conjunto de enseñanzas llamadas Dharma. Estas enseñanzas son su pensamiento verdadero, un sendero práctico hacia la liberación final, la liberación de la carga de la existencia, un camino que ilustra a todos los seres como llegar al estado de Buda.
La vida de Buda se desarrolla en la India. Sus 29 primeros años transcurren en el seno de la familia real de los Shakyas donde nace y recibe el nombre de Sidharta Gautama. Durante estos años y en cada pequeño detalle de su existencia, ejemplifica la enseñanza suprema o Dharma en forma de instrucciones sutiles. El pasaje más importante de este periodo es conocido como “La enseñanza de las 4 visitaciones”. Ante la observación de las miserias de la vejez, la enfermedad y la muerte constata el sufrimiento y comprueba la serenidad que aporta la renuncia y lo imprescindible de la vía espiritual como camino de liberación.
A los 29 años realiza la suprema enseñanza de la renuncia y decide aplicarse totalmente en la vía de la liberación del sufrimiento. Así, abandona la vida en palacio para iniciar un camino espiritual ejemplificador para todos los seres y enseñar la necesaria virtud del esfuerzo hacia el Dharma o las santas enseñanzas. Practicará a continuación durante 6 años la más severa de las vías, acompañado en la última etapa por 5 ascetas que acaban siendo sus discípulos.
Estos años de ayuno y mortificación aprendió que este camino ascético y de mortificación, por él mismo, no conduce a la iluminación. Así que renuncia a él y anuncia su doctrina del Camino Medio: los excesos de sensualidad y ascetismo no son favorables para perfeccionarse espiritualmente; el sabio debe buscar un equilibrio entre ambos extremos.
Buda se encaminó a Bodhgaya, el lugar donde todos los budas de los tres tiempos mostraron el acto de la iluminación. Bajo el árbol Bodhi, y tras vencer todos los obstáculos imaginables a los que le somete Mara -representación de todos los males, pasiones y defectos de todos los seres- entra en una profunda meditación. Vio que todo, desde la más pequeña mota de polvo hasta la estrella más grande, está ligado entre sí en un continuo cambio de modo de existencia: existir, deteriorarse y volver a existir de nuevo. Todo está relacionado, nada sucede sin una causa y cada causa tiene su efecto en todo lo demás.
Descubrió que su vida como príncipe Sidharta era la última de una serie de vidas que no habían tenido principio y vio que esto mismo pasaba con todos los seres. Todos nacen, viven y mueren existencia tras existencia. Vio que la muerte es solo la separación de la mente con el cuerpo actual. Ciegos por la verdad que todo está constantemente cambiando, los seres mienten, roban e incluso matan para conseguir lo que quieren, aunque esto no les puede proporcionar la verdadera felicidad que en realidad buscan. Si una persona pudiera ver claramente la verdad, pararía su loca carrera en busca del placer y todo el dolor se acabaría.
Cuando Sidharta vio todo esto, desapareció de su mente hasta la última sombra de oscuridad. Se sintió lleno de una luz radiante y clara. Había comprendido que el deseo es la causa del sufrimiento. El deseo crea apego y liga a la existencia, fomenta la ilusión del yo y lleva a los seres a un estado de ignorancia en el cual no reconocen la naturaleza de la mente y los condena vivir en Samsara. Con una sonrisa tranquila, mostró seguidamente la apariencia de la iluminación y su rango de Buda Omnisciente. Tenía 35 años.
Expansión
Desde entonces, en Bodhgaya y durante 45 años, el Buda dio un total de 84.000 enseñanzas, de entre las que destacan las concernientes a sus tres giros de la rueda del Dharma. Su amplia enseñanza se desarrolla en torno a la idea del “estado libre del Yo”.
Buda enseñó a toda clase de hombres y mujeres sin distinción, no reconociendo desigualdades de castas o clases sociales.
La expansión del budismo se divide tradicionalmente desde la historia en cinco grandes periodos que sirven para ordenar su evolución. Estos cinco periodos son:
1.- Siglos VI-V a.C. Periodo en el cual el Dharma fue expuesto por Buda y difundido por sus discípulos.
2.- Siglos V a.C.- I d.C.: Concilios Budistas y aparición de las primeras escuelas antiguas del “Pequeño Vehículo” Theravada.
3.- Siglos I -VI d.C.: Primeros indicios organizados del Budismo Mahayana.
4.- Siglos VII-XIII d.C.: Expansión del Budismo Vajrayana, fundamentalmente en Tíbet.
5.- Siglos XIX-XX d.C.: Llegada del Budismo a Occidente.
En el momento de la muerte de Buda, hacia el 480 a.C., había unas cuantas comunidades monásticas de seguidores suyos repartidas por el norte de la India. La pérdida de su líder fue un golpe muy duro para ellos y no quisieron designar ningún sucesor. Sólo permaneció su doctrina que, aunque no se escribió hasta muchos siglos después, se conservó en la memoria de los monjes. Es precisamente por esa reticencia a hacer de la doctrina algo escrito por lo que nuestro conocimiento de sus primeros tiempos es tan limitado. Además, durante aquellos primeros siglos se fueron desarrollando diferentes tradiciones que fueron aumentando de número a medida que el budismo se iba extendiendo a países extranjeros.
A medida que fue pasando el tiempo alguno de estos seguidores, que eran comerciantes, posibilitaron a los monjes el viajar en sus barcos hasta tierras muy lejanas. Por esto, al poco tiempo, se empezaron a divisar monjes vestidos de amarillo vagando por las aldeas y las pequeñas ciudades de Birmania, Ceilán, Tailandia y Java.
Concretamente, la primera misión budista más allá del subcontinente indio fue la que llegó a Sri Lanka en el 247.a.C. En la misma época o poco después, se enviaron también las primeras misiones a Tailandia y a Birmania inferior. Ésta fue la época de mayor expansión del budismo en la India, en tiempos del Emperador Ashoka.
Este emperador (274-232 a.C. aprox.) fue el primero en convertir el budismo en una religión mundial. Estimuló su expansión por todo lo largo y ancho de la India, lo llevó hasta Ceilán, Cachemira y Afganistán y envió misioneros a los gobernantes griegos de Siria y Macedonia.
El entusiasmo personal del emperador Ashoka supuso un fortísimo impulso para el desarrollo del Mahayana, el Gran Vehículo del Budismo, que se convirtió en la vía budista con más seguidores del mundo.
Mientras tanto, los devotos de la antigua sabiduría, tal y como se recordaba desde las épocas más remotas, pasaron a llamarse budistas Hinayana o practicantes del Pequeño Vehículo.
Pero tal y como indica Buda en sus enseñanzas, “Todo lo que existe está condenado a la decadencia”. Y el budismo en la India comenzó su declinar en cuanto los eruditos fueron teniendo más influencia que los santos. A medida que aumentaba la búsqueda del conocimiento, hasta el punto de convertirse en obsesión, fueron surgiendo sectas misteriosas, secretas y mágicas, que iban robando seguidores al auténtico Dharma.
El golpe final del budismo en India llegó de manos de los musulmanes, que fueron barriendo el país en oleadas sucesivas desde Afganistán y las fronteras occidentales. En el año 997 d.C., Mahmud de Ghazni lanzó sus destructivos ejércitos por toda la India y, poco a poco, los pequeños reinos y principados del norte fueron cayendo bajo el conquistador que destruyó los templos y altares hinduistas y budistas.
En 1199 los musulmanes ya habían capturado la ciudad santa de Benarés y la gran universidad budista de Nalanda, en Bihar, había sido reducida a escombros. Esta universidad, además de ser una de las maravillas del mundo antiguo, era como una gran ciudad que albergaba al menos a diez mil estudiantes y a muchos centenares de profesores de todo el mundo budista. Ése fue realmente el final del budismo en la India.
El budismo llegó a China hacia el 67 d.C. y allí su expansión fue más lenta, pues se trataba de un país con una civilización muy avanzada, tardando en enraizar cerca de 200 años.
En el año 372 el Budismo entra en Corea. Entre el año 400 y el 500, entra en Birmania, Camboya, Vietnam e Indonesia y en el año 522 en Japón que lo recibió junto con una gran parte de la cultura China. En Tailandia su entrada se data entre los años 600 y 700. Entre el año 700 y el 888 se consolida en Nepal, Bhután y Sikkim. Al Tíbet el budismo llegó en el año 639 d.C acompañado de ciencias hindúes como las matemáticas, la astronomía y la fonética, entre otras. Y es hasta el 1261 que no llega a Mongolia y Siberia.
El budismo en Occidente
El budismo llega a Occidente de una forma muy peculiar. En los años 60-70 del s.XX el movimiento hippie se encontraba en su esplendor y muchas de las personas que seguían este movimiento se fueron a países orientales como Nepal, en busca de drogas que les hicieran llegar a diferentes estados. Allí se encontraron con los primeros lamas tibetanos que habían salido exiliados del Tíbet hacia poco tiempo.
Estos lamas les enseñaron la meditación y se dieron cuenta que con esta práctica obtenían estados de conciencia muy parecidos a los que ellos buscaban con las drogas.
Invitaron a Occidente a los primeros lamas para que dieran enseñanzas. Y así llegó el Budismo a Europa y América.
En España tardó unos años más debido a la época de la dictadura. Los primeros centros surgen en los años 80.
El creciente interés que se manifiesta por el budismo en las culturas asiáticas, como el que despiertan sus valores espirituales en los países occidentales, ha llevado a que se desarrollen un gran número de sociedades dedicadas al estudio y a la práctica del Budismo. Se cree que en la actualidad hay 365 millones de personas budistas.
Vehículos del Budismo. Los tres Yanas: Hinayana, Mahayana, Tantrayana.
Una vez escrito el Canon Budista en Pali, se dispersaron los discípulos expandiendo el budismo en diferentes lugares y así surgieron los diferentes tipos de budismo.
Los tres Yanas o Vehículos del Budismo tienen enseñanzas semejantes con vistas a alcanzar la iluminación. Todas ellas se basan en la moralidad, la concentración y la sabiduría y difieren en el énfasis que ponen en cada una de estas áreas y en el nivel de realidad con el que se trabaja. El objetivo principal de todas las escuelas es el de ir más allá de la identificación con el yo personal.
Budismo Hinayana o Theravada
El nombre de Budismo Theravada viene de thera (ancianos) y vada (doctrina), la doctrina de los ancianos. Así toma su nombre esta escuela que tiene sus escrituras en el canon Pali o Tripitaka, que los académicos aceptan como el sendero más antiguo de las enseñanzas de Buda. El Vehículo Individual o Hinayana, fue enfatizado durante aproximadamente los primeros quinientos años del budismo de la India.
Durante muchos siglos Theravada ha sido la escuela budista dominante en Sri Lanka, Birmania y Tailandia y actualmente el número de budistas Theravada en todo el mundo excede los 100 millones.
Los practicantes hinayanas buscan la propia Liberación, la salida del sufrimiento para ellos mismos.
Los monjes de esta tradición basan su práctica en una estricta disciplina, como ayuda para controlar la mente. Tienen maestros que les ayudan como tutores pero no encuentran imprescindible encontrar a su maestro.
Budismo Mahayana
El Budismo Mahayana surgió como un movimiento de reforma que buscaba restaurar el espíritu original del budismo. Sus orígenes resultan especialmente oscuros. No son conocidos ni siquiera los nombres de sus fundadores y los estudiosos no concuerdan en si se originó en el sur o en el noreste de la India. Los primeros indicios históricos de su formación fueron entre los siglos II a.C. y el I d.C.
Este vehículo fue predominante en la India durante el segundo periodo de quinientos años después de Buda. Durante este periodo, el budismo Mahayana se extendió fuera de la India, sobretodo en los reinos de la ruta de la seda en Asia Central, China y los diversos estados del sudeste de Asia.
El practicante mahayana busca no sólo la Liberación, sino la Iluminación. Salir del propio sufrimiento para desde ese estado ayudar a todos los seres a salir del sufrimiento. La compasión por lo tanto es primordial en este vehículo.
Budismo Vajrayana o Tantrayana
El Vehículo llamado Tantrayana es un Vehículo Mahayana Extraordinario.
Al ser un subvehículo del Mahayana, la motivación que anima al practicante también es la de poder alcanzar la iluminación lo más rápidamente posible para poder ayudar a aliviar el sufrimiento que experimentan todos los seres sintientes.
Son las enseñanzas más secretas. Va directo a buscar los conocimientos y para ello hay técnicas esotéricas.
Buscan a su maestro de una forma intensa para así conseguir obtener las enseñanzas puras. Quieren seguir con el linaje puro, con la transmisión oral de maestro a discípulo.
El vajrayana enfatiza la experiencia mística, el conocimiento secreto, el simbolismo más recóndito y los estudiadísimos ritos como camino hacia la Iluminación.
Se extendió desde la India hacia muchos otros países, sobretodo Tíbet, Corea, Japón y Mongolia.
