La tradición Ngagpa en el budismo tibetano
Los primeros practicantes ordenados del budismo tibetano fueron los ngagpas, también conocidos como la Sangha Blanca o tradición Ngak’phang. Hoy en día son minoritarios en comparación numérica con los Rabjuns o Shanga Roja (trakpas), sobretodo por el éxodo tras la invasión china del Tíbet en el año 1959.
La tradición Ngak’phang ha arraigado en occidente fruto de los numerosos maestros ngagpas establecidos en el exilio. Esta tradición permite una práctica en familia, en consonancia con la idiosincrasia occidental. Un compromiso del sendero budista sin tener que ser célibe y relacionándose con la familia, los amigos y la sociedad en general.
Hoy en día, las comunidades ngagpas en el exilio han intentado reorganizarse y recuperar sus prácticas tradicionales siguiendo el ejemplo de grandes maestros ngagpas como Su Santidad Sakya Trizin.
La vida espiritual de un practicante ngagpa, por su idiosincrasia social y familiar, ha estado tradicionalmente volcada al compromiso y vínculo con su entorno más directo. Preservando la doctrina, trasmitiéndola en el contexto de la familia y cuidando muchos valores culturales y populares ancestrales, como las artes, las ciencias, el folklore, la literatura, etc.

